El camino de la Alianza en respuesta a la Visión 2025: Un diálogo misionológico

Nota del editor:

Estamos compartiendo este documento públicamente en aras de construir mayor entendimiento y comunidad. Esta síntesis de notas no refleja una opinión consensuada o una posición específica de la Alianza Global Wycliffe. Es un registro del diálogo entre más de 200 líderes, y mesas de diálogo con más de 100 organizaciones de la Alianza. Como tal, representa una diversidad de culturas, opiniones e ideas del liderazgo de las organizaciones de la Alianza. El aprendizaje y las relaciones siguen su curso, y continúan en nuevos escenarios y con nuevas expresiones. Esto es parte del camino que estamos transitando juntos como Alianza, con el deseo de participar en plenitud de la misión de Dios.

Encuentro Global de la Alianza Global Wycliffe

6 y 7 de Mayo de 2016

Chiang Mai, Tailandia

En el marco del Encuentro Global de la Alianza Global Wycliffe, los participantes dialogaron durante dos días sobre ‘el camino de la Alianza en respuesta a la Visión 2025′. Hemos reconocido que la Visión 2025 nos sirve como un recordatorio de que, al participar en la traducción bíblica, necesitamos tanto reflexionar como responder a lo que vemos alrededor y lo que está ante nuestros ojos. Se consideró la advertencia que diera Payne: «el sólo hecho de que estemos realizando una labor de campo –incluso experimentando resultados– no garantiza que debamos abstenernos de evaluar nuestras propias acciones».[1]

El propósito de nuestro diálogo sobre la Visión 2025 fue:

  • volver a examinar y reflexionar el camino de la Alianza en respuesta a la Visión 2025
  • explorar algunas de las cuestiones actuales que enfrentan las organizaciones de la Alianza en relación con la Visión 2025
  • que cada organización de la Alianza, en el contexto de su contribución propia y particular a la traducción bíblica, se comprometa a tomar acción con asuntos que podrían interferir o bien ayudar a una traducción bíblica efectiva.

El diálogo se enfocó en las siguientes áreas:

  1. Un panorama del camino de la Alianza en respuesta a la Visión 2025
  2. Afirmaciones misionológicas expresadas en la Visión 2025

2.1 Urgencia

2.2 La cooperación basada en el Reino:

2.2.1 Cooperar como amigos

2.2.2 Cooperar en el contexto de las realidades globales

2.3 Dependencia de Dios

El valor principal de la conversación se vivió a través de los debates grupales por mesas, y el diálogo durante las pausas. Agradecemos mucho a nuestros facilitadores (de la consulta y de los grupos) que ayudaron en todo este proceso. Agradecemos también a quienes tomaron notas para poder darnos un panorama de cada diálogo alrededor de las 28 mesas de trabajo. Esas notas fueron compiladas en un documento de 100 páginas en idioma inglés, que pueden solicitar a Stephen Coertze: missiology@wycliffe.net

Dicha colección de notas se ha sintetizado en este resumen de 10 páginas, el cual no pretende ser una representación exacta de lo dicho en los grupos. Es más bien un intento de retratar la profundidad y la diversidad de ideas, que conforman la riqueza de la Alianza. Siéntase libre de utilizar las ideas de este resumen para continuar dialogando.

El camino de la Alianza en respuesta a la Visión 2025

Lo recorrido hasta hoy…

La reflexión es fundamental. Nos ofrece un cambio de perspectiva. ¿Estamos dispuestos a reconocer cuando una puerta se está cerrando, y estaríamos dispuestos a ir hacia una nueva puerta, y en una dirección hacia la cual nunca antes hemos ido? La reflexión debe hacerse en todos los niveles de las organizaciones, de las juntas directivas, del personal de oficina y de campo. Es importante reflexionar sobre cómo han cambiado las cosas y considerar qué hacer y cómo responder a las nuevas realidades. Reflexionar demuestra dependencia y confianza en Dios, y permite tomarnos tiempo para pensar de manera creativa.

El compromiso con la iglesia es un tema común en la misión de hoy. La Misionología está cambiando el pensamiento de la iglesia. Las misiones y los métodos tradicionales van a cambiar. Necesitamos comprometernos con la iglesia local, con la iglesia nacional y con la iglesia del exterior. Las iglesias están cambiando y la Alianza Global Wycliffe debe cambiar con los tiempos. A veces pareciera que en las organizaciones de traducción bíblica la «misión de la iglesia» es opcional. Pero no debería ser así. La Alianza debe ser más interdependiente con la iglesia local: la resolución de problemas, la asignación de recursos, la sostenibilidad. ¿Cómo involucramos a la mayoría de las iglesias?

Las misiones solidarias van de la mano con la traducción bíblica.

La participación y la apropiación local resultan esenciales. Quienes envían, han de respetar las necesidades locales; deberían convertirse en entrenadores y ayudantes en lugar de hacedores. Necesitamos una estrategia que utilice las estructuras existentes. Las organizaciones que proveen recursos financieros deben reconocer las decisiones locales y nacionales.

En la misión de hoy existe una mayor interdependencia. Tenemos que encontrar un punto medio para que el «nosotros recibimos» o el «nosotros damos» se convierta en «nosotros recibimos y damos». Hay que tener mucho cuidado en el área de la dependencia financiera. Los líderes necesitan tener una actitud de mucha oración cuando se trata de dinero.

Este es el momento oportuno de revisar la V2025. Dado que las organizaciones de la Alianza tienen historias diversas, no todos comprenden de manera cabal la intención de esta Visión, la cual consiste en la transformación comunitaria y en la apropiación local, y no sólo en un conteo de los proyectos de traducción. La visión nos brinda la posibilidad de incluir en vez de excluir. Resulta algo útil, como un llamado para movilizar a la iglesia, una declaración para darle sentido de urgencia al desarrollo de la cooperación entre las iglesias occidentales y el ‘sur global’ (países en desarrollo).

Se necesita más cooperación; ministerios sin fronteras. Las organizaciones más pequeñas pueden lograr un gran impacto en una determinada región del mundo. Tenemos que utilizar nuestras fortalezas para participar en la labor de traducción bíblica. «Juntos podemos». Es muy importante encontrar nuestra identidad; conocer nuestras fortalezas y debilidades, y así sabremos cómo poder servir a los demás. Algunas organizaciones pueden servir como modelo para otras organizaciones, tanto en sus propios países como en el exterior. Necesitamos más historias, diferentes historias. Cada historia es importante, es parte de la historia de Dios. Podemos aprender de las historias de fracaso y de las historias de éxito.

Términos claves:

Cambio

Interdependencia

Involucramiento local

Reflexión

Perspectiva

Actitud

Iglesias comprometidas

Citas destacadas:

El ministerio de la encarnación: depender de Dios para la provisión. Vivir por fe.

Queríamos cambiar el mundo, pero Dios nos ha cambiado a nosotros.

Avanzaron de ser dependientes a ser independientes, para luego ser interdependientes. Primero tuvieron que entenderse a sí mismos. Entonces llegarían a ser interdependientes.

«Empujar» (enviar a gente) ha cambiado por «jalar».

Tenemos que permanecer sentados para poder escuchar el llamado de Dios.

Cada historia es importante, es parte de la historia de Dios.

Dios no hace las cosas siempre de la misma manera.

Nuestro Dios no es un Dios local, sino que es un Dios global. No se trata de nosotros, sino de la gente que necesita la Palabra de Dios.

Llegamos a la conclusión de que la Visión 2025 llegó desde el corazón de Dios. Estamos convencidos de esto por los frutos que vemos como resultado de la misma: vidas transformadas, grupos indígenas participando de la mesa de diálogo de igual a igual, etc.

Sentirse respetado es uno de los valores más altos.

Nuestra misión es la misión de Dios. Incluso en situaciones difíciles, la misión de Dios no se detendrá, siempre y cuando estemos unidos.

Afirmaciones misionológicas expresadas en la Visión 2025: Urgencia

El tema de la urgencia reveló un amplio espectro de puntos de vista y un profundo sentido de preocupación por la misión de Dios; nuestra participación en ella y la necesidad de la gente de todo el mundo.

Tal como se entiende en el contexto de la Visión 2025, el significado de la palabra urgencia incluyó a quienes la ven como una situación de vida o muerte. Muchas comunidades lingüísticas siguen sin acceso a la Biblia. La gente muere sin conocer al Salvador del mundo. Las iglesias no pueden llegar a ser fuertes y eficaces sin el fundamento de la Palabra de Dios. El final está cerca; la noche viene. El mundo está cambiando. Dios nos ordenó ir; esa es su voluntad. Por lo tanto, la urgencia consiste en completar las traducciones lo más rápidamente posible, asociándose más, usando los recursos disponibles tanto a nivel local como a nivel global, y construyendo más alianzas para comprometernos con la labor.

Para otros la urgencia consiste en estrategias y no en acelerar la labor. Enfoque y prioridad son considerados conceptos conductores más apropiados que urgencia. No hemos de actuar de manera apresurada. Se requiere paciencia para buscar la dirección de Dios. La urgencia consiste más en cómo se realiza la labor, que en cuándo se termina la labor. La urgencia no debe suplantar la participación comunitaria, el desarrollo de alianzas y el compromiso de la iglesia, sino más bien debe abrir oportunidades para una mayor participación con menos presión.

Muchas organizaciones se han visto afectadas por el sentido de urgencia. Algunas han identificado objetivos específicos, en términos de la cantidad de comunidades lingüísticas para alcanzar, o a cuántas iglesias conectar con las comunidades lingüísticas. Otras han sido más intencionales acerca de la capacitación de su junta directiva y el desarrollo de alianzas con iglesias. Algunas organizaciones han tratado de fomentar relaciones más estrechas con las organizaciones de la Alianza Global Wycliffe de otras partes del mundo. Muchas están procurando dedicar más tiempo a reflexionar sobre la misión de Dios y el rol que ocupa la traducción bíblica.

Existen ciertas tensiones cuando se plantea el tema de las relaciones y la responsabilidad financiera. Las relaciones requieren tiempo, sin embargo, las partes interesadas esperan resultados rápidos y medibles. En cada contexto y en cada idioma la urgencia se define de manera diferente. Por lo tanto, nuestra respuesta debe ser específica para cada contexto. La misión le pertenece a Dios; Él es quien la va a completar a su debido tiempo. Él nos ha invitado a participar, pero el éxito de su misión no depende de nosotros; nuestra escala de urgencia se mide por la forma en que entendemos el pensamiento de Dios, su voluntad, su misión, etc. Por lo tanto, la urgencia requiere dedicarse a la oración.

Al ser una Alianza, en primer lugar consensuamos que se requiere más oración, y luego elaboramos una estrategia que responda a las necesidades y a las expectativas de todas las partes involucradas. Tenemos que depender de Dios para que nos provea lo necesario para completar su misión. Debemos construir relaciones fuertes y saludables; comunicar mejor, con más frecuencia y con mayor eficacia, entre nosotros y con los constituyentes, los socios y las comunidades locales. Tenemos que dejar de lado el control, desarrollando así alianzas que ofrezcan la libertad para asumir más riesgos, y contribuir con todo lo que pueda ser aportado; para reunir recursos y apoyarnos mutuamente de maneras nuevas. Se requiere pensar a largo plazo; pensar de manera integral; aprender de nuestro pasado, compartir nuestras experiencias con otros y aprender mutuamente.

Términos claves:

Orar

Obedecer

Oír al Espíritu Santo

Enfocarse

Priorizar

Formular estrategias

Diligencia

Intencionalidad

Vínculos

Soltar el control

Citas destacadas:

La Visión 2025 es un sueño y una oración, no una meta. Descubrir eso fue un alivio. Lo malo del concepto de urgencia fue quitado.

La urgencia de alcanzar una fecha límite no es tan convincente como la urgencia de un futuro deseado.

Es necesario ver el término urgencia en su contexto, o junto a otros conceptos como sostenibilidad, estrategias creativas, etc.

Una actitud correcta hacia la urgencia nunca perjudica a la comunidad.

La urgencia saludable requiere un proceso paralelo de reflexión.

La urgencia que surge de la visión puede motivarnos y darnos la libertad de cambiar y hacer lo que se requiera. Sin embargo, la urgencia que surge tan sólo de una fecha límite, puede generar simplemente una lista de tareas.

El sentido de urgencia potencialmente atenta contra de la autoría local. Se trae una idea desde fuera, se empuja, se financia. Puede llegar a ser grato; pero ahora debe ser nuestro.

El lado positivo de la Alianza es que podemos traer nuestros talentos, conocimientos y experiencia para ser utilizados en el Reino y por el Reino. Como protagonistas, nuestra respuesta debe ser trabajar juntos como un cuerpo, en unidad, aunque con diferentes funciones.

La urgencia ha provocado que las organizaciones de la Alianza y la Alianza misma replanteen sus propias estructuras, su visión y misión, su forma de trabajo, etc. Nos ha impactado de tal manera que comenzamos a transitar un nuevo camino, pasando de ser una institución a ser un movimiento.

Hemos vuelto a dialogar sobre liberar el control, y sobre la participación en la toma de decisiones; la influencia mutua dentro de una comunidad; dejar de pensar que estamos avanzando solos en la realización de la V2025.

La urgencia de la V2025 nos hizo darnos cuenta de que, paradójicamente, tenemos que hacer menos: nos obligó a evaluar la forma en que hacíamos las cosas, y también aquellos asuntos que no nos ayudaban a alcanzar las metas. Eliminamos las cosas que eran dominantes o que nos distraían, y no contribuían a los objetivos. Esto significa que ahora hacemos menos, pero siendo más estratégicos.

Afirmaciones misionológicas expresadas en la Visión 2025: Hacia una cooperación basada en el Reino – Cooperando en amistad

Algunos dicen que la amistad crece por fuera de las alianzas, otros dicen que las alianzas se basan en la amistad. Otros piensan que ambas no requieren estar alineadas en absoluto. Otros dicen que la amistad y la cooperación son un compromiso, como en una familia. Otros dicen que no son permanentes como la familia, sino que son una opción, que exige un compromiso. Muchas personas usan las palabras «amistad» y «cooperación» de manera intercambiable, pero –una vez más– después de reflexionar, consideran que hay diferencias en varios niveles.

Todos coinciden en que la idea de amistad cambia en cada cultura, y que nuestras propias definiciones o parámetros culturales acerca de una buena amistad son tan diferentes que pueden provocar un conflicto profundo. Pero todos coincidimos en que aquellas amistades que soportan los conflictos, salen adelante más fuertes y genuinas.

La amistad es más personal e individual que la cooperación. Las amistades pasan; las alianzas se terminan. La amistad requiere tiempo y proximidad; una amistad no ocurre con facilidad cuando hay grandes distancias, diferencias culturales o baches de tiempo que atravesar. Las amistades en la Alianza son costosas, tanto en tiempo como en dinero para viajes, para ayudarnos unos a otros con regalos de bondad (comidas, café, cubrir la necesidad del otro, etc.).

Las amistades se construyen sobre los elementos del amor bíblico. Una persona aspira a tener amigos sobre la base de la amistad, no de un objeto: para dar en lugar de recibir; para celebrar en lugar de competir; para conocerse con humildad y ser conocidos como pares. Los buenos amigos confían y son leales entre sí. Las amistades sinceras requieren tiempo para desarrollarse bien.

Por otro lado, las alianzas pueden establecerse más rápidamente, como los acuerdos comerciales. La cooperación también requiere compromiso, honestidad y confianza, pero puede atravesar con más facilidad los inconvenientes causados por la distancia y el tiempo. La cooperación se basa en una visión común, con compromiso y metas claras. Sin embargo, más allá de ser simplemente algo productivo, trabajamos juntos porque es la voluntad de Dios, porque sabemos que nuestra alianza ministerial honra a Dios. La cooperación es un esfuerzo espiritual. Refleja el llamado de Dios a vivir en comunidad.

Las alianzas entre organizaciones pueden ser prácticas. Sin embargo, la amistad entre organizaciones es difícil cuando el liderazgo cambia. Por otro lado, el modelo de los líderes de las organizaciones debe ser parecido a una amistad genuina. El liderazgo ha de ejercer su rol construyendo amistades dentro de la Alianza.

Existen muchos niveles de amistad. Uno no puede manejar muchas amistades profundas; son costosas, y por lo tanto muy valiosas. Algunos creen que es más práctico enfocar el tiempo, la energía y los recursos sólo en unas pocas y buenas amistades con calidad y sostenibilidad.

La vida y el trabajo son más bellos en amistad. Dios no se avergüenza en llamarnos sus amigos.

Términos claves y recurrentes:

Confianza

Lealtad

Honestidad, transparencia, vulnerabilidad

Tiempo (para desarrollar; pasar tiempo juntos)

Humildad

Respeto

Igualdad

Oración

Escucharse

Compartir

Gracia

Amor

Relaciones enfocadas, no impulsadas por los resultados

Sensibilidad cultural; ser un aprendiz

Valores bíblicos compartidos

Comprometidos con el Reino de Dios

Intencional

No transaccional

Sacrificado

Interdependiente

Incondicional

Citas destacadas:

Procurar que el otro sea el centro de la amistad, no el objeto.

Tener cuidado de que la competencia no se interponga en el sendero de la amistad.

No asumir que porque somos cristianos somos amigos. La amistad requiere ser construida.

La amistad asegura el éxito de una alianza; sostendrá la relación a través de los desafíos inevitables.

La cooperación crece a medida que crece la amistad.

La amistad no es opcional.

Dios no se avergüenza de llamarnos sus amigos.

La amistad requiere gracia. Menos gracia, menos tolerancia ante los conflictos.

Las amistades transculturales adquieren un carácter multidimensional. No debemos esperar que otros se hagan amigos nuestros tal como ocurre con la gente de nuestra propia cultura.

La relación y la confianza mutua son más importantes que los objetivos comunes.

Una buena relación entre organizaciones, con frecuencia va acompañada de buenas relaciones entre las personas de dichas organizaciones

Afirmaciones misionológicas expresadas en la Visión 2025: hacia una cooperación basada en el Reino – Cooperando en el contexto de las realidades a nivel global

Comprender la globalización y glocalización nos permite entender mejor cómo funciona la Alianza. Unidos como Cuerpo de Cristo, compartiendo nuestras creencias, compartiendo los recursos y compartiendo la mano de obra, permitimos que se formen alianzas y estrategias creativas en la comunidad de la Alianza. En este tipo de alianzas nadie es menos valioso, ya sea a nivel local o global. Cuando uno atraviesa necesidades, se extraen recursos con generosidad de donde quiera que existan. Por lo tanto, tenemos la libertad de ser más abiertos para hablar de temas sensibles, siendo mutuamente vulnerables. La fortaleza de la Alianza proviene de las relaciones entre sus organizaciones; no hay un centro de control, sino múltiples centros de influencia, y una democratización del poder.

La globalización permite un acceso rápido a la información y ser motivados por los demás. Algo que fue un éxito en un lugar, rápidamente puede ponerse a disposición en otros lugares. La globalización pone de relieve la singularidad de nuestros contextos particulares, nos hace pensar distintas formas de compartir, cooperar y aprender unos de otros sin perder nuestra identidad y nuestro carácter distintivo. Se crea un sentido general de unidad y amistad que nos trae de vuelta al contexto local. El policentrismo nos permite mantener un vínculo mejor entre nosotros y con las iglesias locales. Hay muchas necesidades a nivel local que requieren alianzas globales, y muchos puntos fuertes que requieren un sistema global de expresión.

Sin embargo, la globalización/glocalización y el policentrismo plantean algunos interrogantes. Podrían contribuir a diluir el individualismo, como una unificación de personas, culturas y organizaciones. El policentrismo desafía a los sistemas de gobierno de la iglesia y el creciente deseo de la iglesia por participar de manera más directa en la misión. Esto puede generar preocupación en los socios, quienes temen perder el control. Además, los temores naturales basados ​​en la historia pueden hacer que algunos duden antes de entrar en un sistema de poder compartido (considerando el colonialismo, o la posición histórica de SIL en muchos contextos). Algunas organizaciones prefieren una estructura jerárquica en su propio contexto y por lo tanto tienen dificultades para combinar eso con una estructura global fluida. Por otra parte, las dificultades que enfrenta una organización tendrán impacto en las demás. Por ejemplo, una crisis financiera en un grupo impactará en los recursos de los demás; o las tensiones sobre temas controversiales –como los términos filiales divinos– pueden afectar a muchos. El aumento de visibilidad de las organizaciones en alianzas mundiales, y la proliferación de los resultados en las redes sociales, hacen que los gobiernos sean cada vez más conscientes de la actividad que se desarrolla en sus propios países. Esto genera un mayor riesgo de exposición, que puede afectar negativamente a las personas y a los proyectos localizados en regiones sensibles.

Tenemos que asegurarnos que nuestras alianzas estén equilibradas en el tiempo, la autoridad, la propiedad y las competencias, tanto en dar como en recibir. Necesitamos una buena plataforma para el intercambio de mejores prácticas entre organizaciones, sistemas que permitan la comunicación y las tecnologías apropiadas a cada contexto, y las estrategias que aborden las siete vías de participación. Tenemos que reconocer los errores cometidos, pedir perdón y restaurar las relaciones. La reconciliación tiene que ser auténtica. Ser humildes, escuchar más a Dios y escucharnos mutuamente; hablar menos y aprender juntos; estar dispuestos a renunciar a nuestros derechos; abordar el caos y reconocer la necesidad de una mejor coordinación y comunicación en los planos globales y locales (glocales). Para construir relaciones y estar mejor equipados, para saber responder a la necesidad, hemos de set intencionales para reunirnos y construir vínculos de confianza e interdependencia a todo nivel.

Metáforas:

Somos como una telaraña: cuando tocamos una parte de la red, la otra parte de la red lo siente.

Somos como un barco de vela: diferentes organizaciones aportan diferentes habilidades, sin embargo, navegamos juntos, siempre procurando no perder el norte de la brújula. En una brújula, está bien si la aguja se sacude un poco.

En un negocio o empresa la sede local tiene que pensar la forma de operar a nivel local, manteniendo el contexto siempre bajo la marca de la empresa. Su relación con la oficina central resulta muy estratégica; es una información clave.

La Alianza es como una estrella de mar: si se corta una de sus puntas la estrella de mar no muere; en realidad surge otra estrella de mar.

Dos ríos sólo pueden fluir juntos cuando se encuentran en el mismo nivel.

Proverbio etíope: alimenta mi cara antes de darme de comer alimentos (no podemos pretender unirnos y ser una comunidad si antes no nos hemos reunido y reconciliado. Tengo que ser capaz de confiar en ti, antes de permitir que me alimentes).

Hechos cap. 6: el nombramiento de los diáconos ilustra el desarrollo de un nuevo centro de liderazgo en la iglesia primitiva.

Jesús hablando a Nicodemo acerca del Espíritu Santo: El Espíritu Santo no se limita a un solo lugar; no hay un centro de la iglesia. De la misma manera ocurre con nosotros; la iglesia es otra evidencia de policentrismo.

Funcionamos como un puente, unimos a la gente.

Citas destacadas:

Las reflexiones misionológicas han sido muy útiles porque han reunido a personas de diferentes lugares y ayudaron a comprender la perspectiva de los demás; han cambiado nuestra organización.

Tenemos que comprender que los diferentes centros de influencia de la Alianza están experimentando el fenómeno de la glocalización. Para no estereotipar a los otros tenemos que darnos cuenta de que este fenómeno nos puede dar un campo en común más amplio para trabajar, y además se nos presentan nuevos desafíos que no hemos enfrentado antes.

El policentrismo nos hace pensar en las distintas maneras en que podemos compartir, cooperar y aprender unos de otros, sin perder nuestra identidad y nuestro carácter distintivo.

Debemos fomentar intencionalmente la amistad y el aprendizaje mutuo entre las organizaciones de la Alianza, brindando herramientas, foros, tecnología y consultas que hagan posible el intercambio de las mejores prácticas, los éxitos, los desafíos, la gobernabilidad, etc.

Uno más uno, podemos ser más que dos.

Afirmaciones misionológicas expresadas en la Visión 2025: Depender de Dios

Dependencia es entrega a Dios

Nosotros dependemos de Dios porque nuestras vidas no nos pertenecen; somos criaturas dependientes. Teniendo certeza de nuestra identidad como amados de Dios, elegimos vivir en una entrega total a él. Dios se convierte en lo más importante. Buscamos primero su Reino, confiando en que él proveerá todo lo demás. Nos preguntamos, «¿Qué es urgente a los ojos de Dios? ¿Cuáles son sus prioridades?»

Dependencia es equilibrio

La dependencia establece un equilibrio entre esperar en Dios y actuar obedeciendo un plan. Hacemos planes, pero luego los mantenemos flexibles, y estamos siempre dispuestos a dejarlos si eso es lo que Dios nos pide hacer. Confiamos deliberadamente en Dios, de manera activa, no buscando nuestros propios intereses ni soluciones rápidas y fáciles, no siendo flojos o inactivos, sino orando con diligencia, aguardando con expectativa y actuando en obediencia.

Dependencia es libertad

Los proyectos de traducción bíblica son de Dios; la obra transformadora es de Dios, no es nuestra. Como la labor le pertenece a Dios, Él es el responsable de completarla. Depender de Dios nos libera de preocuparnos sobre la limitación de recursos y tiempo. Reconocemos nuestras limitaciones e insuficiencias. No dependemos de nosotros mismos. Si bien somos responsables y debemos ser buenos administradores de lo que Dios nos ha confiado, la dependencia de Dios nos libera de la presión y el estrés del éxito. Sabiendo que Dios nos ha provisto fielmente en el pasado, podemos tener la confianza de que volverá a darnos lo necesario para su obra.

La dependencia y la ansiedad no pueden coexistir. La urgencia no debería arruinar nuestra dependencia de Dios. Más bien, nuestra urgencia es depender de Dios. Tenemos que confiar en su agenda.

Dependencia es oración

La oración es acción; es una expresión de la dependencia de Dios. La dependencia no consiste sólo en fondos o en recursos materiales, también se trata de buscar la sabiduría de Dios. Se trata de auto disciplinarnos para limitar nuestra autosuficiencia o independencia, ya que ambas son pecado. La dependencia es humildad, la prueba definitiva de la intimidad con Dios.

Dependencia es reciprocidad

La dependencia de Dios nos habilita a estrechar vínculos y alianzas construidas sobre la reciprocidad. La cooperación nos obliga a confiar más en Dios. La cooperación no se basa en cosas materiales sino en Dios. Nadie es más o menos que los demás. Cuando tenemos alguna necesidad podemos presentarla ante la comunidad mundial. Tenemos que estar dispuestos a sacrificar sin esperar recompensas; no aprovecharnos de los demás. Nos ayudamos unos a otros al transferir (modelar) nuestra confianza en Dios. Todos somos frágiles y todos por igual necesitamos depender de Dios. En la cooperación modelamos la dependencia de Dios unos por otros, y así nos ayudamos mutuamente. A veces enseñamos y a veces aprendemos de los demás; otras veces es al revés. Necesitamos construir intencionalmente en el tiempo de Dios nuestra interacción con otros.

Palabras claves y recurrentes:

Orar

Confianza / Fe

Creer (que Dios proveerá; que Dios completará la tarea)

Paciencia / Esperar en el Señor

Conocer la voluntad de Dios

Obediencia

Entrega

Humildad

No planificar excesivamente

Contentarnos en los tiempos de Dios

Extracto de citas:

La transformación es obra de Dios, no nuestra; cuando vemos que esto sucede, le damos la gloria a Dios, no a nosotros mismos.

Ser dependientemente activos.

Cooperación: sobre la base de la igualdad, caminamos juntos sin certeza del futuro, pero dependiendo de Dios. Caminamos juntos en confianza mutua, en oración, y como aprendices debido a que ambas partes confiamos en Dios.

En la cooperación, la dependencia significa estar dispuestos a sacrificar sin esperar recompensas. No tomamos ventaja de los demás.

Nuestro sentido de urgencia no debería arruinar nuestra dependencia de Dios.

La oración no es inactividad. Orar y esperar es estar haciendo algo (contrario a la intuición)

Dependencia: conocer nuestras limitaciones, aceptar nuestras insuficiencias. Si no, nos basamos en nosotros mismos.

Planeamos a futuro, pero no nos preocupamos por el futuro.

No necesitamos resolver las cosas en nombre de Dios; más bien limitamos lo que tratamos de hacer, escogiendo ante todo esperar a que Dios obre a su manera.

[1]Ott, C and Payne, J D (eds) 2013.  Missionary methods: Research, Reflections and Realities. Pasadena CA: William Carey Library. p. xv.

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