
All Nations to All Nations
by Connie Neumann, Jessica Whitmore
Denmark

“Wycliffe needs people from all countries, cultures and language groups,” said Lise Nielsen, the board chair of Wycliffe Denmark. “It signals that this is really what the Church wants to do. We are all in this together.”
Not only does Lise recognize the role of the global church working together, but her passion for participating in God’s global mission has recently extended to applying to be a Wycliffe missionary, herself.
Expanding Worldview, Growing Faith
Lise grew up in Troldhede, Denmark. Church and Sunday school were always part of her life, but as a teenager she began to develop a personal ownership of her faith.
After high school, Lise spent time in France where she became involved in a community of young people at a local church, and in the International Fellowship of Evangelical Students. The relationships she built helped her grow in her faith and appreciation for the Bible.
After Lise returned home from France, she needed a cheap place to live. She found a room in an apartment in Gellerup, a neighborhood in the city of Aarhus. This multicultural neighborhood, which is the poorest area of Denmark, and often avoided by Danes, became her long-term home.
“Where I see beauty, many others seem to see something unknown and thus potentially dangerous,” she said. “The reason why I love the area, just as with my involvement with Wycliffe, is the diversity in terms of languages and cultures.”

Cultivating Curiosity, Interweaving Interests
Lise first heard about Wycliffe in early 2000, when she watched the Wycliffe video, The Journey to Papua New Guinea, about Sigmund and Ingjerd Evensen, a Norwegian couple serving in Papua New Guinea. Then in 2001, Lise took an introductory course on Bible translation. Several years later, a friend who was moving to Australia, invited her to take his place on the Wycliffe Denmark board.
While working on the board Lise found that her deep passion for languages and learning fit nicely with Wycliffe’s objectives.
“The work of Wycliffe matches my professional interests as well as my desire to see God’s Kingdom grow,” she said. “I love words, and I love to see what good changes words can make.”
Lise’s role on the Wycliffe Denmark board expanded in 2008 when she was elected Board Chair. Soon Lise started to think about Wycliffe as more than just work on a board. She saw the ways God had prepared her through her interest in languages, cultures, the Bible, and her passion for Bible translation.
At a Wycliffe conference in Norway, Lise spent time with Sigmund Evensen, the subject of the video that originally sparked Lise's interest in Bible translation. Evenson suggested she attend the European Training Programme (ETP) in England. Out of curiosity, she decided to go.
This stone church, built in 1060 AD, is a testimony to the long history of Christianity in Denmark. However, missions has largely been absent from Danish church history.
Pioneering Patience, Global Vision
During the four-month programme, Lise gained further insight into the academic and technical aspects of Bible translation and reflected on the purpose of Bible translation. God worked in Lise’s heart in the months after ETP, and she decided to apply to become a missionary with Wycliffe Denmark. In many ways, this makes Lise a pioneer.
Currently, Wycliffe Denmark has only two missionaries. If Lise decides to become a missionary after completing the application process, she will be the first new Wycliffe Denmark missionary in more than 20 years.
While she waits, Lise continues to serve Wycliffe Denmark as the board chair, and she works as a teacher at the Kalø School of Languages. She does not know exactly where the process will take her. However, regardless of the outcome she hopes to use what she’s learned to encourage others from Denmark to participate in Bible translation.
“God is a God of process,” said Lise. “He is not in a hurry. It’s a process and a challenge. I’m learning to enjoy it, even though I have a lot of questions and don’t know where it’s going to take me. I’m on a journey.”
Lise is unwavering in her belief that the Bible translation movement is one for all people, including people from Denmark – all nations to all nations.
Photos by Søren Kjeldgaard
Read a longer version of this story.
Download images from this story

This story was written for the Wycliffe News Network.

De todas las naciones a todas las naciones
por Connie Neumann, Jessica Whitmore
Dinamarca

"Wycliffe necesita personas de todos los países, culturas y grupos lingüísticos", dice Lise Nielsen, presidente de la junta de Wycliffe Dinamarca. "Y subrayo que esto es realmente lo que la Iglesia quiere hacer. Estamos todos juntos en esto".
Lise no sólo reconoce el rol de la iglesia global para trabajar juntos, sino que también reconoce su pasión por participar en la misión global de Dios, que la ha llevado recientemente a aplicar para ella misma llegar a ser misionera de Wycliffe.
Ampliar la cosmovisión, crecer en la fe
Lise creció en Troldhede, Dinamarca. La Iglesia y la escuela dominical fueron siempre parte de su vida; pero ya de adolescente comenzó a desarrollar su fe personal.
Después de la secundaria, Lise pasó un tiempo en Francia donde se involucró en el grupo de jóvenes de una iglesia local, y participó del Movimiento Internacional de Estudiantes Evangélicos. Las relaciones que desarrolló allí la ayudaron a crecer en su fe y a apreciar más la Biblia.
A su regreso, Lise necesitaba un lugar barato para vivir. Y encontró una habitación en un apartamento de Gellerup, un barrio de la ciudad de Aarhus. Este barrio multicultural –ubicado en la zona más pobre de Dinamarca– suele ser evitado por los daneses, sin embargo llegó a ser su hogar por largo plazo.
"Donde yo veo belleza muchos otros parecen ver algo desconocido, y por lo tanto potencialmente peligroso. La razón por la cual me encanta esta zona, al igual que mi participación en Wycliffe, es por la diversidad en cuanto a lenguas y culturas."

Cultivando la curiosidad, entretejiendo intereses
Lise supo por primera vez sobre Wycliffe a principios del 2000, cuando vio el video de Wycliffe sobre el viaje a Papúa Nueva Guinea de Sigmund y Evensen Ingjerd, una pareja de noruegos que sirven en ese país. Luego, en 2001 Lise tomó un curso de introducción a la traducción de la Biblia. Varios años más tarde un amigo que se fue a vivir a Australia la invitó a ocupar su lugar en la junta de Wycliffe Dinamarca.
Mientras trabajaba en la junta, Lise descubrió que su pasión por los idiomas y el aprendizaje se adaptaba bastante bien con los objetivos de Wycliffe.
"La labor de Wycliffe coincide tanto con mis intereses profesionales como con mi deseo de ver crecer el Reino de Dios. Me encantan las palabras y me encanta ver los buenos cambios que las palabras pueden lograr".
El rol de Lise en la junta de Wycliffe Dinamarca se amplió en 2008 cuando fue elegida presidente de la junta. Pronto Lise comenzó a pensar en Wycliffe como algo más que una participación en la junta directiva. Descubrió la manera en que Dios la había preparado a través de su interés por las lenguas, las culturas, la Biblia, y su pasión por la traducción de la Biblia.
Durante una conferencia de Wycliffe en Noruega, Lise compartió un tiempo con Sigmund Evensen, el mismo hombre del video que en un principio despertó su interés por la traducción de la Biblia. Evenson le sugirió asistir al Programa de Capacitación Europea (ETP por sus siglas en inglés) en Inglaterra. Ella decidió ir por curiosidad.
Esta iglesia de piedra, construida en el año 1060, es un testimonio de la larga historia del cristianismo en Dinamarca. Sin embargo, en gran parte las misiones han estado ausentes en la historia de la iglesia danesa.
Paciencia pionera, visión global
Durante los cuatro meses que dura el programa, Lise adquirió una mayor comprensión de los aspectos académicos y técnicos, y pudo reflexionar en el propósito de la traducción de la Biblia. Durante los meses siguientes al ETP, Dios obró en su corazón y así ella decidió aplicar como misionera de Wycliffe Dinamarca. En muchos sentidos, esto hace que Lise sea una pionera.
En la actualidad, Wycliffe Dinamarca tiene sólo dos misioneros. Si Lise llega a convertirse en misionera después de completar el proceso de solicitud, será la nueva misionera de Wycliffe Dinamarca de los últimos 20 años.
Mientras tanto, Lise continúa sirviendo como presidente de la junta y trabaja como profesora en la Escuela Kalø de Lenguas. No sabe exactamente adónde la llevará todo este proceso. Sin embargo, independientemente de los resultados, ella espera usar todo lo que ha aprendido para animar a otros a daneses a participar en la traducción de la Biblia.
"Dios es un Dios de procesos; Él no tiene prisa. Esto es un proceso y un desafío. Estoy aprendiendo a disfrutarlo, a pesar de que tengo un montón de preguntas y no sé exactamente adónde me va a llevar... Estoy en un viaje ".
Lise cree firmemente que el movimiento de traducción de la Biblia es para todas las personas, incluyendo personas de Dinamarca, de todas las naciones a todas las naciones.
Fotos: Søren Kjeldgaard
Puede leer una versión más extensa de esta historia
Descargue aquí las imágenes de esta historia

Este artículo fue escrito para la Red de Noticias de Wycliffe.

De todas as nações para todas as nações
por Connie Neumann, Jessica Whitmore
Dinamarca

"A Wycliffe precisa de pessoas de todos os países, culturas e grupos linguísticos", diz Lise Nielsen, presidente da Wycliffe da Dinamarca. "E gostaria de salientar que isto é realmente o que a igreja quer fazer. Estamos todos juntos nisso".
Lise não só reconhece o papel da igreja mundial em trabalhar juntos, mas também reconhece a sua paixão pela participação na missão global de Deus, que se estendeu ao ponto de ela recentemente ter se inscrito para se tornar uma missionária da Wycliffe.
Expandindo a visão de mundo, crescendo na fé
Lise cresceu em Troldhede, na Dinamarca. A igreja e a escola dominical sempre fizeram parte de sua vida, mas na adolescência ela começou a desenvolver sua fé pessoal.
Após o ensino médio, Lise passou um tempo na França, onde se envolveu no grupo de jovens de uma igreja local, e participou da Sociedade Internacional de Estudantes Evangélicos. Os relacionamentos que construiu lá a ajudaram a crescer na fé e em seu apreço pela Bíblia.
Ao retornar para casa, Lise precisava de um lugar barato para viver. Ela encontrou um quarto num apartamento em Gellerup, um subúrbio da cidade de Aarhus. Este bairro multicultural localizado na área mais pobre da Dinamarca normalmente é evitado pelos dinamarqueses, mas se tornou seu lar por um longo período.
"Eu vejo beleza onde muitos outros parecem ver algo desconhecido e, portanto, potencialmente perigoso. A razão porque eu amo essa área, assim como em meu envolvimento com a Wycliffe, é a diversidade de línguas e culturas".

Cultivando curiosidade, entrelaçando interesses
Lise ouviu falar da Wycliffe pela primeira vez no início de 2000, quando viu um vídeo da Wycliffe chamado The Journey to Papua New Guinea (A Jornada à Papua Nova Guiné), sobre Sigmund e Ingjerd Evensen, um casal norueguês que serve neste país. Então, em 2001 Lise fez um curso de introdução à tradução da Bíblia. Vários anos mais tarde, um amigo que se mudou para a Austrália a convidou a assumir o seu lugar na junta diretiva da Wycliffe da Dinamarca.
Enquanto trabalhava na junta, Lise descobriu que sua paixão por línguas e aprendizagem se encaixava perfeitamente com os objetivos da Wycliffe.
"O trabalho da Wycliffe corresponde aos meus interesses profissionais e ao meu desejo de ver o reino de Deus crescer. Eu amo as palavras, e adoro ver as mudanças boas que as palavras podem alcançar", disse ela.
O papel de Lise na junta da Wycliffe da Dinamarca foi expandido em 2008, quando ela foi eleita presidente. Lise de repente começou a pensar na Wycliffe como mais do que uma participação na junta. Ela descobriu que Deus a tinha preparado através de seu interesse em línguas, em culturas, na Bíblia, e sua paixão pela tradução da Bíblia.
Durante uma conferência da Wycliffe na Noruega, Lise passou algum tempo com Sigmund Evensen, o mesmo homem no vídeo que inicialmente despertou o seu interesse pela tradução da Bíblia. Evensen sugeriu que ela participasse do Europe Training Programme (ETP - Programa de Treinamento da Europa), na Inglaterra. Ela decidiu ir por curiosidade.
Esta igreja de pedra, construída em 1060 AD, é um testemunho da longa história do cristianismo na Dinamarca. No entanto, as missões têm sido amplamente ausentes na história da igreja dinamarquesa.
Paciência pioneira, visão global
Durante os quatro meses do programa Lise passou a entender melhor os aspectos acadêmicos e técnicos da tradução da Bíblia, e pôde refletir sobre o seu propósito. Durante os meses seguintes à ETP, Deus trabalhou em seu coração, e então ela decidiu se inscrever para se tornar uma missionária com a Wycliffe da Dinamarca. De muitas formas, isso faz com que Lise seja uma pioneira.
Atualmente, a Wycliffe da Dinamarca tem apenas dois missionários. Se Lise decidir se tornar uma missionária após a conclusão do processo de candidatura, será a primeira nova missionária da Wycliffe da Dinamarca nos últimos 20 anos.
Enquanto aguarda, Lise continua a servir como presidente da junta da Wycliffe da Dinamarca, e a trabalhar como professora na Kalo School of Languages. Ela não sabe exatamente para onde este processo irá levá-la. No entanto, independentemente dos resultados, ela espera usar tudo que aprendeu para encorajar outros dinamarqueses a participarem da tradução da Bíblia.
"Deus é um Deus de processo, Ele não tem pressa. Este é um processo e um desafio que eu estou aprendendo a apreciar, embora eu tenha muitas perguntas e não saiba exatamente para onde eu estou indo. Eu estou numa jornada", disse Lise.
Lise acredita fortemente que o movimento de tradução da Bíblia é para todos, incluindo pessoas da Dinamarca - de todas as nações para todas as nações.
Fotos: Søren Kjeldgaard
Você pode ler uma versão mais longa desta história
Clique aqui para baixar as imagens desta história

Este artigo foi escrito pela Wycliffe News Network.