
Small Churches Make a Difference
by Connie Neumann
Romania
The Baptist church in Huedin, a small city in northwest Romania. Photo by Søren Kjeldgaard
“How can they call on the one they have not believed in?” Ghiță Capota, a church elder asked earnestly. “And how can they believe in the one of whom they have not heard?” he continued to ask by quoting the Apostle Paul’s words to the church at Rome.
It was not an idle question posed to those worshipping at the Baptist church (Biserica Creștină Baptistă) in Huedin, Romania. It was a call to action this small congregation and others in the area have answered wholeheartedly by showing how small churches can make a difference in missions.
No Price is Too High
“When the communists came, they said God doesn’t exist,” Ghiță explained. “They only allowed the Romanian Orthodox Church, which was controlled by the government.”
Religious programs were not on the radio. Bible and religious materials were not printed. Contact with outside Christians was non-existent. Bibles that did make it into Romania were smuggled in from England.
“No price is too high for people to have Bibles!” Ghiță said as he recalled joining a network of Bible smugglers.
Ghiță Capota and Emil Igna are elders at Biserica Creștină Baptistă in Huedin, Romania. Photo by Søren Kjeldgaard
After the Revolution, Hungarian and Romanian Baptists, who had moved to the city, started Biserica Creștină Baptistă. The elders not only built their church; they helped revitalize churches throughout the area. They sometimes spoke in four different churches on one Sunday.
The Bible Was the Only Thing
After a while, the exhausted elders started praying about finding someone who could take some of the burden. Petru Pașcalău, who was a pastor and seminary graduate, accepted the pastoral call to the church at Huedin with the understanding that he and his wife, Mirela, planned to pursue missions and Bible translation in Africa.
For the next four years, Petru served this church in Huedin. He also worked with church elders to share the pastoral responsibilities for the churches in the surrounding villages. Wherever he went, he shared about missions and Bible translation.
“The Bible was the only thing that kept us through all the hard times,” Emil Igna, a founding elder at the church said. “The people understand what having a Bible translated in their language means.”
Obeying the Great Commission
At first, this small church in Huedin didn’t see how they could send the Pașcalăus as missionaries. However, the churches caught the vision for missions and began to support the Pașcalăus with money and prayers.
“We never thought of being part of God’s work on this level. We thought this was just for big churches, which have money and material things. We never thought this little church could be part of something like this,” Emil shared.
At the Pașcalăus' commissioning service to be missionaries, the church overflowed with people from surrounding churches of several denominations. The Pașcalăus now serve Wycliffe in Ethiopia where Petru is an exegetical advisor on the Shek/Maj project. He helps the translation team understand the source texts of scripture so they can accurately translate it into their languages.
This church in the village of Scrind has 10 members. Everyone prays regularly for the Pașcalăus and four church members provide regular financial gifts. Photo by Søren Kjeldgaard
One of the area churches Petru served that is now supporting him is in Scrind, which is a village of approximately 120 people. The church has ten members; approximately four of these members support the Pașcalăus family.
“I was really happy someone from the region wanted to go to Ethiopia. Translation is part of obeying the great commission. Otherwise people can’t hear the gospel,” church member Susana Cozea said. Susana reads the Pașcalău’s newsletters aloud in church, and the congregation prays for the family as well as the family’s needs.
Lots of Small Churches Together
“If we all say, ‘I’m just one person, what can I do?’ nothing gets done. But working together, we can do all sorts of things,” Georgina Cozea explained. Her church in a nearby village also financially supports the Pașcalăus.
“The Pașcalăus are among the first to go with Wycliffe Romania with support from local churches,” Jeroen van Velden, Director of Wycliffe Romania, shared. “Their support is 90 percent from Romania, which is unusual. Smaller churches are very excited about getting involved, knowing they can make a difference.”
“The great commission is not just for big churches. The command is for every believer,” Jeroen continued. “Small churches can give just a little. Lots of small churches together can do a lot.”
Read a longer version of this story.
Download images from this story

This story was written for the Wycliffe News Network.

Iglesias que marcan una diferencia trabajando juntas
por Connie Neumann
Rumanía
"¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído?", pregunta con seriedad Ghita Capota, un anciano de la iglesia. "¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído?", continuó preguntando a la congregación, citando las palabras del apóstol Pablo a la iglesia de Roma.
No se trata de una pregunta planteada en vano a la congregación de la Iglesia Bautista (Biserica Creştină Baptista) en Huedin, Rumania. Se trata de un llamado a la acción. Un llamado al que esta pequeña congregación y otras tantas de los alrededores han respondido con entusiasmo, demostrando cómo las iglesias pequeñas pueden marcar una diferencia en las misiones.
Ningún precio es demasiado alto
"Cuando llegaron los comunistas nos dijeron que Dios no existía", nos explica Ghita. "Ellos sólo permitían la Iglesia Ortodoxa Rumana que era controlada por el gobierno."
No habían programas religiosos por radio. No se imprimían Biblias ni material de religión. El contacto con los cristianos del exterior era inexistente. Las Biblias que llegaban a Rumania eran introducidas por contrabando desde Inglaterra.
"¡Ningún precio es demasiado alto para que la gente tenga Biblias!", dijo Ghita al recordar cuando se unió a la red de contrabandistas de la Biblia
Ghiță Capota y Petru Igna son ancianos de la Biserica Creștină Baptistă en Huedin, Rumania. Foto de Søren Kjeldgaard
Luego de la revolución, los bautistas húngaros y rumanos que se habían trasladado a la ciudad formaron la Biserica Creştină Baptista. Los ancianos no sólo construyeron la iglesia sino que ayudaron a revitalizar otras iglesias de los alrededores. A veces predicaban en cuatro diferentes iglesias un mismo domingo.
La Biblia era lo único
Después de un tiempo, los ancianos ya agotados comenzaron a orar por un nuevo seminarista graduado para así poder repartir la carga. Petru Paşcalău, graduado del seminario como pastor, aceptó el llamado pastoral de la iglesia de Huedin al entender que él y su esposa Mirela habían planeado continuar en las misiones y la traducción de la Biblia en África.
En los siguientes cuatro años, Petru sirvió en esta iglesia de Huedin.También trabajó con los ancianos de la iglesia para compartir la responsabilidad pastoral en las congregaciones de los pueblos de alrededor. Dondequiera que iba continuó compartiendo acerca de las misiones y de la traducción de la Biblia.
"La Biblia es lo único que nos ha mantenido a través de todos estos tiempos difíciles", dijo Emil Igna, un anciano fundador de la iglesia. "La gente entiende bien lo que implica tener una Biblia traducida en su propio idioma."
Obedeciendo la Gran Comisión
Al principio, esta pequeña iglesia de Huedin no veía de qué manera podía enviar a la familia Paşcalăus como misioneros. Sin embargo, en tanto las iglesias captaban la visión misionera, comenzaron a apoyar a los Paşcalăus con oración y finanzas.
"Nunca habíamos pensado en la posibilidad de formar parte de la obra de Dios a este nivel. Pensábamos que esto era sólo para las grandes iglesias que tienen dinero y más cosas materiales. Nunca se nos ocurrió que esta pequeña iglesia podría ser parte de algo así", nos comparte Emil.
Durante el servicio en que los Paşcalăus fueron encomendados como misioneros, el edificio de la iglesia rebosaba de gente proveniente de congregaciones de varias denominaciones de los alrededores. Los Paşcalăus ahora sirven con Wycliffe en Etiopía, donde Petru se desempeña como asesor en el proyecto exegético Shek/Maj. Ayuda al equipo de traducción a entender los textos originales de las Escrituras de modo que se puedan traducir con precisión a sus respectivas lenguas.
Esta iglesia en el pueblo de Scrind tiene 10 miembros. Cada uno de ellos ora regularmente por los Pașcalăus y cuatro miembros de la iglesia tienen un compromiso de apoyo en ofrendas. Foto de Søren Kjeldgaard
Una de las iglesias donde Petru ha servido y que actualmente lo está apoyando, se encuentra en Scrind, un pueblo de unas 120 personas. La iglesia cuenta con diez miembros y aproximadamente cuatro de ellos apoyan a la familia Paşcalăus.
Yo estaba muy feliz de que alguien de esta región quisiera ir a Etiopía. La traducción es parte de la obediencia a la Gran Comisión. De lo contrario la gente no podría escuchar el evangelio", dijo Susana Cozea, miembro de la iglesia. Susana lee los boletines del Paşcalăus en voz alta en la iglesia y así la congregación ora por la familia, de acuerdo a las necesidades que comparten en sus cartas.
Muchas Iglesias Pequeñas Juntas
"Si todos dicen: ‘Yo soy sólo un individuo, ¿qué puedo hacer?’, entonces no se hace nada. Pero trabajando juntos podemos hacer todo tipo de cosas. Todos tenemos nuestra parte, ya sea como personas, como iglesias, como naciones", explicó Georgina Cozea. Su iglesia, que se encuentra en un pequeño pueblo cercano, también presta apoyo financiero a los Paşcalăus.
"Los Paşcalăus son los primeros de Wycliffe Rumania que salieron con el apoyo de las iglesias locales", compartió Jeroen van Velden, director de Wycliffe Rumania. "El 90% de su apoyo financiero proviene de Rumania, lo cual es algo inusual. Las iglesias más pequeñas están muy entusiasmadas al participar, sabiendo que pueden marcar una diferencia."
"La gran comisión no es sólo para las grandes iglesias. El mandato es para todo creyente", continuó Jeroen. "Las iglesias pequeñas pueden dar un poco. Y un montón de iglesias pequeñas en conjunto pueden hacer mucho."
Puede leer una versión más extensa de esta historia
Descargue las imágenes de esta historia

Igrejas Trabalhando Juntas Podem fazer a Diferença
por Connie Neumann
Romênia
A igreja batista em Huedin, uma pequena cidade no noroeste da Romênia. Foto de Søren Kjeldgaard
"Como, pois, invocarão àquele em quem não creram?", questiona seriamente Ghita Capota, um ancião da igreja. "E como crerão naquele de quem não ouviram falar?", ele continuou questionando a congregação, usando as palavras do apóstolo Paulo à igreja de Roma.
Esta não foi uma pergunta feita em vão para a congregação da Igreja Batista (Biserica Creştină Baptistă) em Huedin, Romênia. Esta foi uma chamada à ação. Uma chamada que esta pequena congregação e outras daquela área responderam com entusiasmo, mostrando como pequenas igrejas podem fazer a diferença em missões.
Nenhum Preço é Alto Demais
"Quando os comunistas vieram, eles nos disseram que Deus não existe", explica Ghita. "Eles só permitiram a Igreja Ortodoxa da Romênia, que era controlada pelo governo".
Não havia programas religiosos no rádio. Nenhuma Bíblia ou material religioso eram impressos. A comunicação com os cristãos estrangeiros era inexistente. As Bíblias que chegavam à Romênia eram contrabandeadas da Inglaterra.
"Nenhum preço é alto demais para que as pessoas tenham Bíblias!", disse Ghita, recordando quando começou a fazer parte de uma rede de contrabandistas de Bíblias.
Ghită Capota e Emil Igna são anciãos da Biserica Creștină Baptistă em Huedin, na Romênia. Foto de Søren Kjeldgaard
Depois da revolução, os húngaros e romenos batistas que haviam se mudado para a cidade formaram a Biserica Creștină Baptistă. Os anciãos não só construíram a sua igreja, mas também ajudaram a revitalizar outras igrejas daquela área. Às vezes pregavam em quatro igrejas diferentes num único domingo.
A Bíblia Era a Única Coisa
Depois de algum tempo, os anciãos exaustos começaram a orar por alguém que assumisse parte do fardo. Petru Paşcalău, pastor e aluno de pós-graduação no seminário, aceitou o chamado pastoral para a igreja de Huedin, embora a igreja soubesse que ele e sua esposa Mirela planejavam atuar na área de missões e tradução da Bíblia na África.
Nos próximos quatro anos, Petru serviu a esta igreja em Huedin. Ele também trabalhou com os anciãos da igreja, compartilhando a responsabilidade pastoral pelas igrejas nos vilarejos vizinhos. Onde quer que fosse, ele continuava compartilhando sobre missões e tradução da Bíblia.
"A Bíblia foi a única coisa que nos manteve firmes por todos esses tempos difíceis", disse Emil Igna, um ancião fundador da igreja. “As pessoas entendem o que significa uma Bíblia traduzida na língua delas".
Obedecendo a Grande Comissão
No início, esta pequena igreja de Huedin não via como poderia enviar a família Paşcalău como missionários. No entanto, as igrejas adquiriram visão missionária, e começaram a apoiar os Paşcalău com dinheiro e oração.
"Nós nunca pensamos na possibilidade de fazer parte da obra de Deus neste nível. Nós achávamos que isso era apenas para grandes igrejas, com dinheiro e bens materiais. Nunca nos ocorreu que esta pequena igreja poderia ser parte de algo assim", compartilhou Emil.
No culto de envio dos Paşcalău como missionários, a igreja estava cheia de pessoas de congregações de várias denominações vindas daquela área. Os Paşcalău agora servem com a Wycliffe na Etiópia, onde Petru atua como conselheiro exegético no projeto Shek Maj. Ele ajuda a equipe de tradução a entender os textos originais das Escrituras para que possam traduzir com precisão para suas respectivas línguas.
Esta igreja no vilarejo de Scrind tem 10 membros. Cada um ora regularmente pelos Paşcalău, e quatro membros da igreja têm um compromisso de ofertar regularmente para o seu sustento. Foto de Søren Kjeldgaard
Uma das igrejas onde Petru serviu e que o apóia atualmente situa-se em Scrind, um vilarejo de cerca de 120 pessoas. A igreja tem dez membros, sendo que aproximadamente quatro deles apóiam a família Paşcalău.
“Fiquei muito feliz por alguém nesta região querer ir para a Etiópia. A tradução faz parte da obediência à Grande Comissão. Caso contrário, as pessoas não podem ouvir o evangelho", disse Susan Cozea, membro da igreja. Susan lê as cartas dos Paşcalău em voz alta para a igreja, e a congregação ora pela família e por suas necessidades.
Muitas Pequenas Igrejas Juntas
"Se todo mundo disser: 'Eu sou apenas uma pessoa, o que eu posso fazer?’, então, nada será feito. Mas, trabalhando juntos, podemos fazer todos os tipos de coisas. Nós todos temos a nossa parte a cumprir, quer como indivíduos, como igrejas, ou como nação", disse Georgina Cozea. Sua igreja, localizada em um pequeno vilarejo nas proximidades, também contribui com apoio financeiro para os Paşcalău.
"Os Paşcalău estão entre os primeiros da Wycliffe da Romênia a irem a campo com o apoio das igrejas locais", compartilhou Jeroen van Velden, diretor da Wycliffe da Romênia. “90% do seu apoio financeiro vem da Romênia, o que é incomum. As igrejas menores estão muito animadas em participar, sabendo que podem fazer a diferença".
"A Grande Comissão não é apenas para grandes igrejas. O mandato é para todos os crentes", continuou Jeroen. “As igrejas pequenas podem contribuir com um pouco. E várias pequenas igrejas podem fazer muita coisa juntas".
Leia uma versão mais longa da história
Download de imagens desta história

敎會同心便能大有作為
浸信會位於羅馬尼亞西北面的小城市威丁。 攝影:Søren Kjeldgaard
「人未曾信祂,怎能求祂呢?」教會長老卡保特(Ghiță Capota)認真地說:「未曾聽見祂,怎能信祂呢?」他引用使徒保羅給羅馬教會的話語繼續發問。
這不是他跟羅馬尼亞威丁(Huedin, Romania)浸信會會眾閒聊的一個問題。這是一個行動的呼召,而這個小教會及其周邊地區的教會已經全心全意地回應,顯明了小教會也能在宣教工作上大有作為。
沒有代價是太高的
卡保特解釋:「當共產黨來了,他們說,神不存在。他們只允許由政府控制的羅馬尼亞東正教存在。」
電台不能播放宗教節目;聖經和宗教材料不得印刷;與外界基督徒的聯繫是不可能的;能運到羅馬尼亞的聖經,都是從英國偷運進來的。
卡保特回憶參與偷運聖經的日子,說:「當人要得到聖經的時候,沒有代價是太高的!」
革命過後,匈牙利和羅馬尼亞浸信會遷移到城市,成立了威丁浸信會。眾長老不僅建立了自己的教會,也幫助振興整個周邊地區的教會。有時候,他們會在一個主日裏到四個不同的教會講道。
卡保特與爾拿都是羅馬尼亞威丁浸信會的長老。 攝影:Søren Kjeldgaard
唯獨聖經
一段時間後,那些精疲力盡的長老向神祈求一位新的神學院畢業生,希望可以為他們分擔一些工作。柏迦那( Petru Pașcalău ),一位神學院畢業的牧師,接受呼召,成為威丁浸信會的牧師。他本來打算和妻子美妮娜(Mirela)到非洲參與聖經翻譯,但明白到這是神的旨意。
隨後四年,柏迦那在這威丁的教會事奉,也跟教會長老在周邊村莊的教會分擔牧養職責。每到一處,他都分享宣教工作和對聖經翻譯的負擔。
教會一位創辦人爾拿(Emil Igna)長老說:「唯獨聖經幫助我們度過所有艱難的日子。人們明白擁有自己母語聖經的意義何在。」
服從大使命
起初,這個在威丁的小教會不明白如何差派柏迦那的一家成為宣教士。然而,當教會也抓緊了宣教異象,便開始透過金錢和祈禱來支持他們。
爾拿長老分享道:「我們從來沒有想過能在這個層面上成為神的工作的一部分。我們以為只有金錢和物質富裕的大教會,才可做這樣的事情。我們從未想過這個小小的教會也可以參與這樣的事情。」
在柏迦那一家的差派禮上,教會擠滿了人,他們都是來自周邊幾個宗派的教會。柏迦那一家現在在埃塞俄比亞的威克理夫事奉。柏迦那在當地擔任錫 / 瑪語(Shek / Maj)項目的釋經顧問。他幫助翻譯團隊了解聖經原文,好讓他們能夠準確地把它翻譯成當地的語言。
柏迦那曾經事奉的教會之一,是位於只有大約一百二十人的史格德村莊(Scrind),這教會目前在經濟上支持他。教會只有十位成員,當中有大約四位成員在經濟上支持柏迦那一家。
教會成員歌蘇珊(Susana Cozea)說:「柏迦那來到我們教會講述宣教工作。我真的很高興這個地區有人願意到埃塞俄比亞。翻譯是遵從大使命的其中一部分。否則,人便無法聽到福音。」她在教會裏大聲地讀出柏迦那一家的通訊,然後會眾為這個家庭以及他們的需要祈禱。
這個位於史格德村莊的教會有十位會友,每人都定期為柏迦那一家禱告,當中四人更定期在財政上的支持他們。攝影: Søren Kjeldgaard
小教會團結起來
歌祖娜(Georgina Cozea)解釋:「如果大家都說,我只是一個人,我能做甚麼呢?那麼便甚麼都做不了。然而如果我們團結起來,我們便能做各樣的事情。」她的教會在附近一個小村莊,也在財政上支持柏迦那一家。
羅馬尼亞威克理夫總幹事費爾登(Jeroen van Velden)分享:「柏迦那一家是首批透過當地教會支持,而跟羅馬尼亞威克理夫事奉的家庭之一。這個家庭百分之九十的支持來自羅馬尼亞,這是很難得的。小教會對於能夠參與其中感到非常興奮,因為他們知道自己也可以有所作為。」
費爾登繼續說:「偉大的使命不是只給大教會的,而是給每一個信徒。小教會雖然只能作一點點,但當許多小教會齊心協力的時候,便能作出偉大的事情。」
閱讀本故事足本
下載本故事圖片

This story was written for the Wycliffe News Network.