
“Is persecution good for Christians?”
Photo by Adam Jeske
Is persecution good for Christians?” Alemayehu mused. The silence that followed suggested the question was all too real for him as he remembered the days of communism in Ethiopia.
The Communist government, known as the Derg, barred churches, which included most evangelical churches, and harassed and mistreated many Christians during its rule from 1975 to 1991. Yet during this season of persecution, Alemayehu Hailu decided to follow Jesus.
He faced questions and hardships. His immediate family did not support his new faith. The government did not allow Ethiopians to be involved in underground churches, such as the one he attended. This, however, did not stop Alemayehu. Instead, he became involved in student Bible study groups, became a leader in his church, and mentored other believers.
“God used the hard times.”
But the pressure only continued to increase. Throughout the 17 years of the Derg’s rule, Alemayehu and other underground church leaders were often followed and harassed.
He spent time in prison—a total of nine months for following Jesus. While he was there, he was tortured and forced into hard labor all day. At night other prisoners often beat him. Other believers in prison with him were sometimes taken away and killed. Alemayehu refused to renounce Jesus.
“God used the hard times,” Alemayehu said as he further explained that the church had God’s love, mercy, grace, and power to rely on through this time of suffering.
Years of persecution resulted in years of ministry for Alemayehu. He became a deacon and then an elder, a choir member and then the choir director in the Hiwot Berhan (Life Light) Church.
After the end of the Derg’s rule, Alemayehu studied communications at Daystar University in Nairobi, Kenya. It was also during this time that Alemayehu met Simon and Lynne Caudwell, a British couple who were training in Kenya to work in Bible translation with SIL in Ethiopia.
Alemayhu and his wife, Tensea, live in Addis Ababa, Ethiopia with their two daughters. Photo by Heather Pubols
The first recruit
Alemayehu wanted to join in their work with SIL, but administrative systems at that time made it difficult for Alemayehu to serve in the way he desired. Six years later Alemayehu returned to Ethiopia and reconnected with the Caudwells. They continued talking and looking for a way for Alemayehu to become involved.
A new Wycliffe organization, Wycliffe Africa, was just beginning. Its focus was to recruit and send Africans to work in Bible translation. Alemayehu became their first recruit. In 2004 Alemayehu and his wife, Tensae, became the first Wycliffe Africa members and the first members of that organization to be seconded to serve with SIL Ethiopia.
His passion for Bible translation was evident as he worked to find a team of churches and individuals in Ethiopia to support his ministry.
“When people get the Scriptures in their own language, they grow in understanding and faith. They are mentored in Christ, their life is transformed, and development follows for the community,” he said.
He knew the ropes
From 2004 through 2006, Alemayehu worked directly for Simon Caudwell as the External Relations Coordinator with an emphasis of relating to church and government partners.
Simon shared how those in leadership in SIL Ethiopia recognized Alemayehu’s competence and friendliness, and he became as a strong candidate to become the next SIL Ethiopia director. For several months in early 2007, Alemayehu even shadowed Simon, who was the director at that time.
Alemayehu shares his thoughts at the Ethiopia comprehensive planning meetings that took place in June 2009 in Addis Ababa, Ethiopia. Photo by David Ringer
“I did some intentional mentoring and hand-over activities, but because we had worked so closely together for some years already, Alemayehu already knew the ropes. The transition was smooth,” shared Simon.
This transition made Alemayehu the first African to serve as the director of an SIL entity.
As far as the answer to Alemayehu’s earlier question of whether persecution is good for Christians, Lynne Caudwell may have answered that best when she said, “Alemayehu and Tensae show maturity that comes through when people have suffered for their faith. We have always been struck by the high levels of commitment to the Lord and sacrifices they have made to serving Him.”
And with faith that’s been tested and refined, it was not surprising when he said, “If not me, then who?”
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This story was written for the Wycliffe News Network.

“¿Es la persecución buena para los cristianos?”
Foto de Adam Jeske
“¿Es la persecución buena para los cristianos?” reflexionó Alemayehu. El silencio que siguió sugirió que la pregunta era demasiado real para él mientras recordaba los días del comunismo en Etiopía.
El gobierno comunista, conocido como Derg, prohibió las iglesias, que en su mayor parte incluía a las iglesias evangélicas, y acosó y maltrató a muchos cristianos durante su régimen de 1975 a 1991. Aun así durante esa época de persecución, Alemayehu Hailu decidió seguir a Jesús.
Alemayehu enfrentó dudas y penurias. Su familia inmediata no apoyó su nueva fe. El gobierno no permitía a los etíopes que se involucraran en iglesias subterráneas, como a la que él asistía. Sin embargo, esto no detuvo a Alemayehu. Más bien, se involucró en grupos estudiantiles de estudio bíblico, se convirtió en líder de su iglesia, y mentoreaba a otros creyentes.
“Dios usó los tiempos difíciles.”
Pero la presión sólo continuó incrementándose. A lo largo de los 17 años del régimen Derg, a él y a otros líderes de la iglesia subterránea se les seguía y se les acosaba.
Pasó un tiempo en la cárcel—un total de nueves meses por seguir a Jesús. Mientras estuvo en la cárcel fue torturado y obligado a hacer trabajo forzado todo el día. Por las noches otros prisioneros a menudo lo golpeaban. Otros creyentes en la cárcel, que estaban con él, a veces eran llevados y asesinados. Alemayehu se negó a renunciar a Jesús.
“Dios usó los tiempos difíciles”, dijo Alemayehu a medida que además de eso explicaba que la iglesia tenía amor, misericordia, gracia y poder de Dios de los cuales depender durante este tiempo de sufrimiento.
Años de persecución dieron como resultado años de ministerio para Alemayehu. Llegó a ser diácono y luego anciano, miembro del coro y luego director de coro en la Iglesia en la Iglesia Hiwot Berhan (Luz de Vida).
Después del fin del régimen Derg, Alemayehu estudió comunicaciones en la Daystar University en Nairobi, Kenia. También fue durante ese tiempo que Alemayehu conoció a Simon y Lynne Caudwell, un matrimonio británico que se capacitaba en Kenia para trabajar en traducción de la Biblia con SIL en Etiopía.
Alemayhu y su esposa, Tensea, viven en Addis Ababa, Etiopía con sus dos hijas. Foto de Heather Pubols
El primer reclutado
Alemayehu quería unirse al trabajo de SIL, pero los sistemas administrativos de aquella época hacían difícil que Alemayehu sirviera de la manera que él deseaba. Seis años después Alemayehu regresó a Etiopía y se volvió a conectar con los Caudwell. Continuaron hablando y buscando la manera en que Alemayehu se pudiera involucrar.
Una nueva organización Wycliffe, Wycliffe África, justo estaba comenzando. Su enfoque era reclutar y enviar africanos a trabajar en traducción de la Biblia. Alemayehu se convirtió en su primer reclutado. En el 2004 Alemayehu y su esposa, Tensae, se convirtieron en los primeros miembros de Wycliffe África y los primeros miembros de esa organización que debían ser prestados en comisión de servicios para servir en SIL Etiopía.
Su pasión por la traducción de la Biblia era evidente al trabajar para encontrar un grupo de iglesias y personas en Etiopía que lo apoyaran en su ministerio.
“Cuando las personas tienen las Escrituras en su idioma, aumentan su comprensión y su fe. Son mentoreados en Cristo, su vida es transformada, y así sigue el desarrollo para la comunidad”, dijo él.
Él sabía de qué hablábamos
Del 2004 al 2006, Alemayehu trabajó directamente con Simon Caudwell como Coordinador de Relaciones Externas cuyo énfasis era relacionarse con la iglesia y los socios del gobierno.
Simon habló de la manera cómo aquellos que estaban en el liderazgo en SIL Etiopía reconocieron la competencia y la amabilidad de Alemaye, y llegó a ser un firme candidato para convertirse en el siguiente director de SIL Etiopía. Durante varios meses a principios del 2007, Alemayehu incluso opacó a Simon, quien era director en ese momento.
Alemayehu comparte sus ideas en las reuniones de planificación integral en Etiopía que tuvieron lugar en junio del 2009 en Addis Ababa, Etiopía. Foto de David Ringer
“Hice algo de mentoreo intencional y actividades de transferencia, pero puesto que ya habíamos trabajado de manera tan estrecha durante algunos años, Alemayehu ya sabía de qué hablábamos. La transición fue suave”, contó Simon.
Esta transición hizo que Alemayehu fuera el primer africano en desempeñarse como director de una entidad de SIL.
En lo que concierne a la respuesta a la pregunta anterior de Alemayehu si la persecución es buena para los cristianos, Lynne Caudwell puede haberla respondido de manera adecuada cuando dijo: “Alemayehu y Tensae muestran la madurez que viene cuando las personas han sufrido por su fe. Siempre nos ha impresionado los altos niveles de compromiso con el Señor y los sacrificios que han hecho para servirle”
Y con una fe que ha sido probada y refinada, no fue sorprendente cuando él dijo: “¿Si no soy yo, entonces quién?”
Lea una versión más larga de este artículo aquí.

Este artículo fue escrito para la Red de Noticias de Wycliffe.

"La persécution est-elle bonne pour les chrétiens ?"
Photo de Adam Jeske
« La persécution, est-elle bonne pour les chrétiens ? » Alemayehu s’interrogeait. Le silence qui a suivi suggérait que la question soit bien réelle pour lui. Il se souvient de l'époque du communisme en Éthiopie.
Le gouvernement communiste, connu sous le nom de Derg, interdisait les églises, y compris la plupart des églises évangéliques, et harcelait et maltraitait beaucoup de chrétiens durant son règne de 1975 à 1991. Pourtant, au cours de cette période de persécution, Alemayehu Hailu a décidé de suivre Jésus.
Il a dû faire face aux questions et aux difficultés. Sa famille ne l’a pas soutenu dans sa nouvelle foi. Le gouvernement n'autorisait pas la présence d’Éthiopiens dans les églises souterraines, comme celle qu'il fréquentait. Cependant, ces choses n’ont pas empêché Alemayehu d’agir. Au contraire, il s'est impliqué dans les études bibliques parmi les étudiants, il est devenu l'un des responsable de son église, et il encadrait d'autres croyants.
"Dieu a utilisé les moments difficiles."
Mais la pression n'a pas cessé d'augmenter. Tout au long des 17 années qu'on duré le règne du Derg, Alemayehu et d'autres dirigeants de l'église souterraine étaient souvent suivis et harcelés.
Il a purgé une peine de prison -- neuf mois au total -- pour avoir suivi Jésus. Pendant qu'il y était, il a été torturé et soumis aux travaux forcés toute la journée. La nuit, les autres prisonniers le rouaient souvent de coups. D'autres croyants qui étaient avec lui en prison étaient parfois emmenés ailleurs et tués. Alemayehu refusait de renier Jésus.
"Dieu a utilisé les moments difficiles», déclarait Alemayehu, ajoutant que l'église s’appuyait sur l'amour, la miséricorde, et la grâce de Dieu pendant cette période de souffrance.
Les années de persécution ont produit les années de ministère pour Alemayehu. Il est devenu diacre puis ancien, membre de la chorale, puis chef de chœur dans l’Église Berhan Hiwot (Lumière de Vie).
Après la fin du règne du Derg, Alemayehu a étudié la communication à l'Université Daystar à Nairobi, au Kenya. Pendant ses études, Alemayehu a rencontré Simon et Lynne Caudwell, un couple britannique qui se formait au Kenya pour travailler dans la traduction de la Bible avec SIL en Éthiopie.
Alemayhu et son épouse, Tensea, vivent à Addis-Abeba, en Éthiopie, avec leurs deux filles. Photo de Heather Pubols
La première recrue
Alemayehu voulait se joindre à leur travail en adhérant à SIL, mais les systèmes administratifs de l'époque rendaient difficile la manière dont il voulait servir. Six ans plus tard, Alemayehu est retourné en Éthiopie. Il a renoué avec les Caudwell. Ils ont continué à discuter et à rechercher un moyen pour que Alemayehu puisse collaborer au travail de SIL.
Une nouvelle organisation au sein de la Wycliffe, Wycliffe Afrique, venait de démarrer. Son objectif était de recruter et d'envoyer les Africains pour travailler dans la traduction de la Bible. Alemayehu a été leur première recrue. En 2004, Alemayehu et son épouse, Tensae, sont devenus les premiers membres de Wycliffe Afrique et les premiers membres de cette organisation à être détachés pour servir auprès de SIL en Éthiopie.
Sa passion pour la traduction de la Bible était évident alors qu'il œuvrait à trouver une équipe d'églises et d’individus en Éthiopie pour soutenir financièrement son ministère.
« Quand les gens reçoivent les Écritures dans leur propre langue, ils grandissent dans leur compréhension et dans la foi. Le Christ est leur mentor, leur vie est transformée, et le développement de la communauté suit » a-t-il dit.
Il connaît les ficelles du métier
De 2004 à 2006, Alemayehu travaillait sous la responsabilité de Simon Caudwell comme coordonnateur des relations extérieures, surtout des relations avec les églises et avec les partenaires gouvernementaux.
Simon témoigne comment les responsables de SIL Éthiopie ont reconnu la compétence et l’amabilité d’Alemayehu, et comment il est devenu un candidat sérieux pour devenir le prochain directeur de SIL Éthiopie. Pendant les premiers mois de 2007, Alemayehu suivait Simon, qui était le directeur à cette époque, comme son ombre.
Alemayehu partage ses pensées lors des réunions de planification globale qui ont eu lieu à Addis-Abeba, Éthiopie, en juin 2009. Photo de David Ringer
« En tant que mentor, je l'enseignais et je lui donnais à réaliser quelques activités éducatives pour lesquelles je lui remettais certaines de mes responsabilités. Cependant, Alemayehu connaissait déjà les ficelles du métier car nous avions déjà travaillé ensemble de façon étroite depuis des années. La transition s'est donc faite en douceur » a dit Simon.
Cette transition a fait d’Alemayehu le premier Africain à servir en tant que directeur d'une entité SIL.
En ce qui concerne la réponse à la question précédente que se posait Alemayehu, à savoir : « la persécution est-elle bonne pour les chrétiens? », Lynne Caudwell avait peut-être répondu de la meilleure manière qui soit quand elle a dit : « Alemayehu et Tensae démontrent la maturité qui se révèle quand les gens ont souffert à cause de leur foi. Nous avons toujours été frappés par les niveaux élevés d'engagement envers le Seigneur et les sacrifices qu'ils avaient fait pour le servir."
Et avec une foi mise à l’épreuve et passée au creuset, il n'est pas surprenant que Alemayehu ait dit, "Si ce n'est pas moi, alors qui?"
Lire une version plus longue de cet article ici.

A perseguição é boa para os cristãos?
Foto de Adam Jeske
"A perseguição é boa para os cristãos?", reflete Alemayehu. O silêncio que se segue mostra que esta questão é muito real para ele, conforme recorda os dias de comunismo na Etiópia.
O governo comunista, conhecido como Derg, proibiu a existência de igrejas, incluindo a maioria das igrejas evangélicas, e atormentou e maltratou muitos cristãos enquanto esteve no poder, entre 1975 e 1991. No entanto, durante esse tempo de perseguição, Alemayehu Hailu decidiu seguir a Jesus.
Alemayehu enfrentou dúvida e dificuldades. Sua família imediata não apoiava a sua nova fé. O governo não permitia que os etíopes se envolvessem em igrejas clandestinas, como a igreja da qual ele era parte. No entanto, isso não impediu Alemayehu. Em vez disso, envolveu-se em grupos de estudo bíblico para estudantes, tornou-se líder de sua igreja, e mentor de outros crentes.
"Deus usou os tempos difíceis"
Mas a pressão continuou a aumentar. Ao longo dos 17 anos do regime Derg, Alemayehu e outros líderes da igreja clandestina foram frequentemente perseguidos e torturados.
Ele passou nove meses na prisão por seguir a Jesus. Enquanto estava preso foi torturado e obrigado a fazer trabalhos forçados durante todo o dia. À noite, os outros presos lhe batiam com frequência. Outros crentes na prisão, que estavam com ele, às vezes eram levados e mortos. Mas Alemayehu se recusava a desistir de Jesus.
"Deus usou os tempos difíceis", disse Alemayehu, e explicou que a igreja dependia do amor, misericórdia, graça e poder de Deus durante este tempo de sofrimento.
Anos de perseguição resultaram em anos de ministério para Alemayehu. Ele se tornou um diácono e depois presbítero, membro do coro e diretor do coro da igreja Hiwot Berhan (Luz da Vida).
Após o fim do regime do Derg, Alemayehu estudou comunicação na Universidade Daystar em Nairóbi, no Quênia. Foi também nessa época que ele conheceu Lynne e Simon Caudwell, um casal britânico treinado no Quênia para trabalhar na tradução da Bíblia com a SIL Etiópia.
Alemayhu e sua esposa, Tensea, vivem em Addis Abeba, Etiópia, com suas duas filhas. Foto de Heather Pubols
O primeiro recrutado
Alemayehu queria se juntar ao trabalho da SIL, mas os sistemas administrativos da época tornavam difícil Alemayehu servir do jeito que ele queria. Seis anos mais tarde, ele voltou para a Etiópia e voltou a entrar em contato com os Caudwell. Eles continuaram conversando e buscando como poderiam envolver Alemayehu.
A nova organização Wycliffe da África estava apenas começando. Sua abordagem consistia em recrutar e enviar africanos para trabalharem na tradução da Bíblia. Alemayehu foi o primeiro recrutado. Em 2004 Alemayehu e sua esposa, Tensae, tornaram-se os primeiros membros da Wycliffe da África, e os primeiros membros dessa organização a serem cedidos em missão oficial para servir na SIL Etiópia.
Sua paixão pela tradução da Bíblia ficou clara conforme ele trabalhava para encontrar um grupo de igrejas e pessoas na Etiópia que o apoiassem em seu ministério.
"Quando as pessoas têm as Escrituras em sua língua, crescem em compreensão e fé. Elas são ensinadas em Cristo, sua vida é transformada, e o desenvolvimento da comunidade vem a seguir", disse ele.
Ele sabia do que eu estava falando
De 2004 a 2006, Alemayehu trabalhou diretamente com Simon Caudwell no papel de Coordenador de Relações Exteriores, com foco no relacionamento de parceria com a igreja e o governo.
Simon falou sobre a forma como aqueles na liderança da SIL Etiópia reconheceram a competência e a simpatia de Alemayehu, e disse que assim ele se tornou um sério candidato a ser o próximo diretor da SIL Etiópia. Durante vários meses, no início de 2007, Alemayehu seguiu Simon, o diretor na época, bem de perto.
Alemayehu fala sobre suas ideias nas reuniões de planejamento integral que ocorreram em junho de 2009 em Addis Abeba, Etiópia. Foto de David Ringer
"Eu lhe passei algumas orientações e realizei atividades de transferência, mas por haver trabalhado comigo tão de perto por alguns anos, Alemayehu sabia do que eu estava falando. A transição foi tranquila", disse Simon.
Esta transição fez de Alemayehu o primeiro africano a servir como diretor de uma entidade SIL.
Com relação à resposta à questão feita por Alemayehu anteriormente, se a perseguição é boa para os cristãos, Lynne Caudwell talvez tenha respondido adequadamente quando disse: "Alemayehu e Tensae mostram a maturidade que vem quando as pessoas sofreram por sua fé. Sempre somos impressionados pelos altos níveis de seu compromisso com o Senhor e os sacrifícios que fizeram para servir".
E, com uma fé que foi testada e aprimorada, não foi surpresa quando ele disse: "Se não for eu, então quem será?"
Leia uma versão mais longa deste artigo aqui.

Este artigo foi escrito pela Wycliffe News Network.